1
En el Londres de los años setenta existió un hombre muy peculiar que se alojaba en el número cincuenta y cinco de la calle Oak.
Nuestro personaje es un detective que ronda los cuarenta y un años de edad. Tiene, por lo tanto, algunas canas en su espeso cabello negro, como su bigote. Su piel es pálida y sus ojos verdes.
Su vestimenta no difiere demasiado de la de la gente de la época; lleva un sombrero de bombín, camisa blanca con el cuello subido, corbata negra con rombos rojos y un clavo de plata, chaqueta y pantalón grises de pana y unos zapatos negros con suela de madera.
Posee un carácter excepcional y una inteligencia superior, así como un curioso e infalible método de observación y deducción. Su nombre es Jonathan Smith.
El señor Smith ayudó en numerosos casos al sargento de Scotland Yard conocido como Claminton.